El transporte público se paraliza. Los gremios denuncian asesinatos, extorsión y abandono del Gobierno.
El jueves 2 de octubre, Lima y Callao quedarán al borde del colapso en transporte público: más de 120 empresas paralizarán sus servicios en protesta contra la ola de asesinatos, amenazas y cobros extorsivos que viene golpeando al sector.
El presidente de la Coordinadora de Empresas de Transporte Urbano, Héctor Vargas, denunció que la inseguridad ha provocado que cerca del 30% de transportistas abandone sus labores por miedo. “Estamos cansados. Queremos la creación de una unidad de élite con la PNP, la Fiscalía y el Poder Judicial para enfrentar a las mafias”, reclamó.
Los gremios advierten que este paro no es aislado. Ya en setiembre varias líneas bloquearon rutas tras los ataques contra las empresas Las Flores, Huáscar, Roma y Santa Catalina. Martín Valeriano, de Anitra, afirmó que “cada día mueren transportistas y el Gobierno no hace nada”.
Los dirigentes acusan al Ejecutivo de no dar respuestas reales pese a múltiples reuniones. Señalan que promesas como la implementación de 3.200 cámaras con inteligencia artificial quedaron en nada. “El estado de emergencia fracasó. La estrategia del Gobierno cayó en saco roto”, sostuvo Valeriano.
El paro busca presionar al Congreso y al Ejecutivo para que atiendan una crisis que, según los propios transportistas, se ha vuelto insostenible.