Cientos de jóvenes provenientes de distintas casas de estudio, junto con transportistas víctimas de extorsión, se congregaron en el Centro de Lima para expresar su rechazo a lo que consideran un avance del crimen organizado con respaldo de leyes aprobadas por el Congreso y el Gobierno de Dina Boluarte.
Reclamos contra leyes cuestionadas
Los manifestantes denuncian que recientes normativas impulsadas por el Parlamento estarían debilitando la lucha contra las mafias de extorsión y lavado de activos, situación que afecta directamente a transportistas, comerciantes y ciudadanos en general. “Estamos aquí porque el Congreso legisla para los delincuentes y no para el pueblo. No podemos seguir viviendo bajo amenazas”, expresó Juan Pérez, dirigente de un gremio de transportistas urbanos.
Indignación por represión policial
Otro de los puntos centrales de la protesta fue el rechazo a la represión policial registrada en jornadas anteriores. Durante la última movilización, un adulto mayor resultó golpeado por agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP), hecho que ha sido duramente criticado por organizaciones de derechos humanos.
“Salimos a marchar pacíficamente y la respuesta del Gobierno es la violencia. Exigimos respeto a la integridad de los ciudadanos”, señaló María Torres, estudiante universitaria.
Amplia participación juvenil
La manifestación estuvo marcada por la presencia de jóvenes de distintas universidades e institutos, quienes marcharon con banderas, pancartas y consignas en defensa de la democracia, la justicia social y la seguridad ciudadana. Para muchos de ellos, el futuro del país está en riesgo si no se detiene la expansión del crimen organizado.
Respuesta del Gobierno y escenario político
Hasta el momento, el Ejecutivo no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre las movilizaciones. Sin embargo, desde el Congreso algunos legisladores han defendido las leyes aprobadas, mientras que otros han pedido su revisión ante el creciente malestar ciudadano.
Analistas coinciden en que estas protestas reflejan el desgaste de la clase política y la pérdida de confianza de la población en sus autoridades. La combinación de crisis de seguridad, presunta complicidad con mafias y represión policial estaría elevando la indignación social.
Conclusión
Los colectivos participantes anunciaron que las movilizaciones continuarán en los próximos días si no se derogan las normativas cuestionadas y no se sanciona a los responsables de la represión policial.
“La calle será nuestra hasta que el Gobierno escuche. No tenemos miedo”, afirmaron en un comunicado conjunto.Cuarto día de protestas en Lima: estudiantes y transportistas marchan contra leyes que favorecen al crimen organizado