El operador de la Línea 1 advierte que sin inversión del MTC, el sistema colapsará en 2028. La tarifa subiría a S/3 tras más de una década congelada.
La Línea 1 del Metro de Lima, operada por Tren Urbano de Lima S.A., lanzó una alerta máxima: el sistema está al borde del colapso por falta de trenes, retrasos en la aprobación de inversiones y la desidia del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).
El gerente general, José Zárate, informó que hoy se transportan más de 630.000 pasajeros diarios en condiciones de hacinamiento, con esperas que superan los 30 minutos en horas punta. Con apenas 44 trenes en operación y un crecimiento de demanda del 11% anual, el sistema no soportará la carga adicional que traerá la Línea 2, proyectando un colapso operativo hacia 2028.
Primer aumento en 14 años
La empresa prepara el primer aumento de tarifa desde 2011: de S/1,50 a S/3, un alza que busca cubrir el financiamiento de un plan de modernización de US$2.700 millones. El operador asumiría el 95% de la inversión con la recaudación de pasajes, mientras que el Estado cubriría apenas el 5%.
Proyecto trabado en el MTC
El plan, presentado en agosto, ya resolvió 400 observaciones técnicas de Ositrán, el MTC y ProInversión. Sin embargo, la aprobación fue postergada hasta diciembre de 2025, retrasando un cronograma crítico que debería firmarse en junio de 2026.
La ampliación contempla 31 trenes adicionales, nuevas tecnologías de señalización que reducirían los intervalos a 90 segundos, ampliación del horario hasta la medianoche, barreras de seguridad en andenes y una interconexión con la Línea 2 en las estaciones Grau y 28 de Julio.
Riesgo de colapso en estaciones clave
El operador advierte que, de no aprobarse la adenda, estaciones como Gamarra sufrirán un colapso total por la saturación de pasajeros. “Si no se actúa ahora, la calidad del servicio se desplomará antes de 2030”, alertó Zárate.
Empleos y expansión
El proyecto generaría entre 8.000 y 10.000 empleos en su fase de obras y permitiría transportar hasta un millón de pasajeros diarios en su segunda etapa.
Mientras el operador insiste en la urgencia, la pelota está en la cancha del MTC, cuyo retraso en la decisión compromete el futuro de la movilidad en Lima.