Por Antero Flores-Araoz
Ni se lo piensen, el título de este artículo no es por los idiomas y lenguas existentes en nuestra patria, en el período histórico denominado pre colombino, por ser previo a la conquista y dominación española. Las principales lenguas a que nos referimos evidentemente son el quechua y el aimara, sin olvidar otras usadas en zonas menos pobladas y en donde se encuentran las aborígenes de selva.
El encabezado de este artículo se refiere ni más ni menos al castellano, que es el primer idioma que se declaró como oficial en nuestra patria, y que lamentablemente, pese a su riqueza, es agredido en conversaciones, conferencias, exposiciones, monografías, tesis y hasta en obras literarias por el idioma inglés.
La verdad, no sé si se trata de moda, tampoco si es por la introducción de expresiones técnicas foráneas aun no traducidas, también podría ser por la globalización en que de hecho el idioma que sirve para la comunicación internacional en el mundo es el inglés, pero lo cierto es que cada vez se introducen más expresiones inglesas en nuestro actuar cotidiano, pese a que el idioma castizo cuenta con más expresiones que el inglés, y si quieren cerciorarse, muy simple, revisen el Diccionario de la Real Academia Española (RAE).
Es frecuente escuchar hello en lugar de hola, bye bye en lugar de adiós o hasta luego, ok en sustitución de está conforme. También refreshment por refrescar o actualizar. Las personas ya no van a reuniones de trabajo sino al meeting, a la computadora o al ordenador lo denominan computer, a la copia de respaldo la llaman backup, y a los negocios business.
Los jóvenes van a partys y si les preguntan ¿qué tal fue?, responden sueltos de huesos: Good. El asunto se pone serio en las expresiones relacionadas con actividades económicas, en donde no se celebra un pacto, convenio o contrato, sino agreement, y cuando se va a alguna reunión de directorio se va al board, en donde el gerente general se ha convertido en CEO, los grupos de interés en stakeholders, la gestión de riesgos en risk managment y las acciones de control de cumplimiento de normatividad legal es nada menos que compliance, siendo el oficial de cumplimiento el compliance officer.
A veces pienso que se usan tales expresiones para simular conocimiento idiomático extraño, para fanfarronear y pretender demostrar que están al día en palabras de uso en negocios internacionales, lo que podría llevarnos a la conclusión que la globalización se apropia de nuestro castellano.
No pretendemos ir contra el modernismo, pero si desterrar expresiones extrañas que nada tienen que ver con nuestro rico idioma, el cual también es agredido por la replana, las expresiones chabacanas y el uso constante de palabras soeces. Hay que respetar al castellano, al que igualmente se denomina idioma español y ojo, pestaña y ceja, tampoco es “spanglish”. ¿Lo recomendarán también los “influencers” o los “Millennials”? pues no lo creo.