El alcalde de Lima insiste en medidas polémicas para combatir la delincuencia y vuelve a poner en agenda su idea de drones que incluso “pueden explotar”.
El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, anunció que ya están en marcha los drones equipados con altavoces y sistemas para lanzar tinta negra sobre delincuentes, con el fin de marcarlos e identificarlos rápidamente ante la Policía Nacional.
“Tanto se rieron y están funcionando”, declaró el burgomaestre, quien sostuvo que la tecnología es parte de una prueba piloto de seguridad ciudadana para reforzar el trabajo policial en las calles de la capital.
“Un buen baño de tinta negra no te lo quita nadie”
Según López Aliaga, los drones pueden advertir con frases como “caballero, deténgase” o “señora, deténgase” y, si el sospechoso no obedece, “le mandan tinta”. “Entonces, llega la policía y ve a un tipo lleno de tinta negra y está claro que es el choro”, explicó.
La iniciativa se suma a otras acciones que —según dijo— ya entregó a la PNP, como 4 mil motos y cámaras de videovigilancia.
La sombra de los “drones explosivos”
El alcalde también volvió a referirse a su propuesta más controvertida: drones equipados con explosivos o cargas disuasivas, que meses atrás generaron críticas de especialistas.
“Que pueden explotar, pueden explotar, pero todavía no. Eso es más adelante. Por ahora pueden tirar tinta”, comentó.
En junio, López Aliaga aseguró que Lima contará con drones con inteligencia artificial similares a los usados en Qatar y Arabia Saudita, capaces de detectar delitos en tiempo real y actuar en segundos.
Seguridad bajo polémica
El anuncio se dio durante la inauguración de la primera etapa de la Vía Expresa Sur, y coincidió con la reciente aprobación en el Congreso de la ley que incorpora la figura de “terrorismo urbano” al Código Penal, con penas de cadena perpetua para organizaciones criminales.
Para el alcalde, las críticas a estas iniciativas carecen de sentido: “A mí me dan risa los críticos de la tecnología, pero el mundo avanza muy rápido”.