El Ministerio de Cultura anuló permisos a pedido de Palacio de Gobierno y en 15 días se detendrán los trabajos de Prolima junto a la sede presidencial.
Un nuevo conflicto sacude al Centro Histórico de Lima. El Ministerio de Cultura declaró nulos los permisos que permitían a Prolima realizar excavaciones arqueológicas en la Alameda Chabuca Granda, a un costado de Palacio de Gobierno, obligando a detener los trabajos en un plazo máximo de 15 días.
La decisión responde a un pedido de la Secretaría de Seguridad de la Casa de Gobierno, que advierte que las excavaciones alteran la zona de protección de Palacio, reducen vías de tránsito y generan vulnerabilidad en la logística presidencial.
Desde la Municipalidad de Lima, el rechazo fue inmediato. El subgerente de Prolima, Carlos Vega, denunció que la medida constituye un golpe al patrimonio cultural y advirtió que suspender los trabajos podría causar daños irreparables a las estructuras ya descubiertas. “Cerrar las excavaciones en ese plazo no resulta compatible ni siquiera con la normativa del propio Ministerio de Cultura”, remarcó.
Los argumentos enfrentan a dos prioridades de Estado: seguridad presidencial y conservación histórica. Mientras Palacio insiste en que las obras afectan los anillos de seguridad y exponen a la mandataria a riesgos, los arqueólogos aseguran que la paralización podría deteriorar los hallazgos de la antigua muralla de Lima.
El Ministerio de Cultura estableció un protocolo de cierre con reposición de materiales y conservación de evidencias. Sin embargo, la Municipalidad ya anunció que tomará acciones legales para defender el patrimonio.
El conflicto pone en evidencia una paradoja: dos entidades del propio Ejecutivo enfrentadas por una intervención en pleno corazón de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.