El tipo de cambio en el Perú cerró la jornada de este miércoles en S/3,49 por dólar, marcando su nivel más bajo en los últimos cinco años y consolidando una tendencia a la baja que lo acerca a la barrera de los S/3,45.
De acuerdo con cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), la divisa estadounidense experimentó un retroceso significativo, presionada principalmente por factores internacionales ligados a las recientes declaraciones y propuestas económicas de Donald Trump, que han generado volatilidad en los mercados globales.
Efecto Trump y volatilidad global
Analistas financieros explican que el llamado “efecto Trump” se debe a los anuncios del expresidente de Estados Unidos sobre la imposición de nuevos aranceles y medidas proteccionistas, lo que debilitó la confianza en el dólar y fortaleció a varias monedas emergentes, entre ellas el sol peruano.
En paralelo, la expectativa de menores tasas de interés en la Reserva Federal (Fed) ha reducido el atractivo de la moneda estadounidense, generando flujos de capital hacia mercados de América Latina.
Factores locales de soporte
En el ámbito interno, el sol se mantiene firme gracias a:
Reservas internacionales sólidas, que superan los US$ 75 mil millones.
Una política activa del BCRP, que interviene oportunamente para evitar movimientos bruscos en el tipo de cambio.
Un mayor flujo de exportaciones, especialmente de cobre y gas natural, que ha incrementado la oferta de dólares en el mercado local.
Perspectivas
Especialistas estiman que, de mantenerse la coyuntura internacional y el nerviosismo en torno a las políticas comerciales de Estados Unidos, el dólar podría probar el piso de S/3,45 en las próximas semanas.
“Estamos viendo un fortalecimiento del sol que no se registraba desde 2020. Si bien favorece a los importadores, también genera presión en sectores exportadores, que reciben menos soles por cada dólar vendido”, explicó un economista consultado.
El mercado cambiario seguirá atento a los próximos anuncios de Trump y a las decisiones de la Reserva Federal, que podrían marcar el rumbo del dólar en lo que resta del año.