por Sofía Quispe Quichiz
El Departamento de Estados Unidos ha designado oficialmente a las bandas criminales ecuatorianas Los Choneros y Los Lobos como organizaciones terroristas extranjeras. La medida marca un escalón significativo en la estrategia estadounidense para combatir el crimen organizado transnacional, habilitando herramientas como el congelamiento de activos, restricciones migratorias, sanciones y un mayor intercambio de inteligencia con Ecuador.
Estas bandas han sido acusadas de múltiples crímenes graves. Los Choneros, liderados hasta hace poco por José Adolfo «Fito» Macías Villamar (ya extraditado a EE. UU. para enfrentar cargos por narcotráfico y armas), operan en el tráfico de cocaína, extorsión y sicariato, con vínculos con cárteles internacionales como el de Sinaloa. Los Lobos, por su parte, surgieron como un grupo disidente dentro de Los Choneros tras la muerte de su líder Jorge Luis Zambrano en 2020. Desde entonces, han fortalecido su presencia en distintas provincias del país y el sistema penitenciario, además de ampliar sus actividades criminales al narcotráfico, la minería ilegal, extorsión y actos de violencia extrema.
El presidente ecuatoriano Daniel Noboa respaldó la decisión, defendiendo que con el respaldo estadounidense, Ecuador permanecerá firme en su lucha contra estas estructuras “terroristas narcocriminales”. EE. UU., por su parte, confirmó nuevos compromisos de apoyo: cerca de 20 millones de dólares en ayudas de seguridad, incluyendo drones para la Armada ecuatoriana, y exploró la posibilidad de una base militar estadounidense en Ecuador, algo que requerirá aprobación popular en referendo.