El OIEA confirma sospechas de un programa nuclear clandestino en Siria que el dictador negó durante años.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó este martes que sus inspectores hallaron partículas de uranio en un sitio nuclear en Siria, lo que refuerza las sospechas de que el régimen de Bashar al Asad operó durante años un programa nuclear clandestino con apoyo extranjero.
Según el organismo, las muestras fueron tomadas en tres lugares relacionados con el sitio de Deir Ezzor, donde en 2007 Israel ejecutó un ataque aéreo contra lo que identificó como un reactor nuclear en construcción. En 2011, la propia agencia ya había advertido que la instalación “muy probablemente” era un reactor que debió ser declarado.
Los nuevos análisis indican que las partículas detectadas corresponden a procesos típicos de un reactor nuclear. “Algunas de estas partículas son consistentes con la conversión de concentrado de mineral de uranio en óxido de uranio”, indicó el OIEA en Viena.
Tras la caída de Asad, el actual gobierno interino encabezado por Ahmed al Sharaa abrió las puertas a los inspectores, quienes accedieron nuevamente en junio de 2025 para tomar muestras adicionales. Los resultados definitivos permitirán establecer si Siria desarrolló efectivamente un programa nuclear secreto en plena zona de guerra.
La investigación revive viejas tensiones sobre el papel de Corea del Norte, señalada como proveedora de tecnología nuclear al régimen sirio, y pone al descubierto cómo el dictador derrocado ocultó durante años operaciones que hoy salen a la luz.