La fiscal de la Nación reubicó a Zoraida Ávalos y a otros fiscales para abrir un espacio en la Segunda Fiscalía Suprema Penal, evitando que Patricia Benavides asuma cargos con investigaciones en su contra.
La fiscal suprema Patricia Benavides fue reincorporada oficialmente al Ministerio Público tras una cuestionada resolución de la Junta Nacional de Justicia (JNJ). Para designarla en la Segunda Fiscalía Suprema Penal, la fiscal de la Nación, Delia Espinoza, tuvo que ejecutar una serie de cambios internos en los despachos.
La principal dificultad era evitar conflictos de intereses. Benavides no podía ser asignada a la Primera o Segunda Fiscalía Suprema Especializada en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos, pues ambas manejan hasta doce investigaciones que la involucran directa o indirectamente. Incluso se evaluó enviarla como representante del Ministerio Público al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), pero la propuesta no prosperó.
Finalmente, Espinoza optó por mover a Zoraida Ávalos a la Segunda Fiscalía Suprema Especializada en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos, liberando así la Segunda Fiscalía Suprema Penal para Patricia Benavides. Este movimiento implicó también la salida del fiscal supremo provisional Alcides Chinchay, quien pasó a la Primera Fiscalía Suprema Especializada como fiscal adjunto supremo.
En paralelo, la fiscal suprema provisional Rosa López Wong renunció por motivos personales, siendo reemplazada por Elena Carolina Delgado Manrique como fiscal suprema provisional. Pese a las resistencias, Patricia Benavides ya ocupa su nuevo despacho, mientras que Martha Maisch Molina continuará como representante del Ministerio Público ante el JNE.