El Ejército Bolivariano relanza su programa de repotenciación blindada pese a restricciones presupuestarias y tecnológicas.
El Ejército de Venezuela ha reactivado la modernización de sus tanques medianos AMX-30V, en lo que representa el cuarto intento en dos décadas por extender la vida útil de estos vehículos de origen francés. La recuperación está a cargo del Centro de Mantenimiento de Blindados (CEMABLIN), con trabajos en diferentes instalaciones del país.
Los AMX-30 fueron adquiridos en 1971 y, pese a haber sido reemplazados por los T-72B1 como tanque principal, continúan siendo un elemento clave en las brigadas blindadas. La nueva fase de modernización incluye mejoras en sistemas de tiro, navegación satelital y componentes ópticos, aunque aún se desconoce el cronograma exacto de entrega.
El anuncio llega tras la reciente recuperación de tanques ligeros Scorpion C90, y refuerza la intención del gobierno venezolano de mantener capacidad disuasiva frente a escenarios de defensa convencional, especialmente en zonas de frontera con Guyana y Colombia.
A pesar del esfuerzo, expertos advierten que la falta de una política sostenida de mantenimiento y entrenamiento podría limitar el impacto real de la iniciativa. La dependencia de componentes extranjeros y el veto tecnológico impuesto por Estados Unidos también suponen un desafío para la operatividad plena de los blindados.