Los investigadores indican que su hijo también intenta torpedear el proceso que enfrenta su padre por el golpismo del año 2023.
La Policía de Brasil expresó que el expresidente Jair Bolsonaro y su hijo Eduardo están maniobrando con autoridades del Gobierno de Estados Unidos, para imponer sanciones a «agentes públicos del Estado brasileño» y obligar a la Corte Suprema a archivar el juicio por golpismo que enfrenta el líder. Informaron este viernes fuentes judiciales. Difundido por EFE.
Asimismo, según los investigadores, Bolsonaro y su hijo, que se encuentra en Estados Unidos desde el mes de marzo, mantuvo diversas reuniones con representantes de la Casa Blanca, con el objetivo de torpedear el proceso por golpismo «mediante actos hostiles derivados de negociaciones espurias y criminales, con una evidente obstrucción a la Justicia y una clara intención de coaccionar» al Supremo.
Toda la problemática inicio cuando Bolsonaro fue acusado de liderar junto con antiguos ministros y militares de alto rango, un complot golpista para mantenerse en el poder tras su derrota en las elecciones de 2022, que ganó el actual mandatario, el progresista Luiz Inácio Lula da Silva.
Por ende, la Corte Suprema, quien juzga a Bolsonaro por un supuesto intento de golpe de Estado, dictó este viernes nuevas medidas cautelares contra el exgobernante del año 2019 a 2022, por «coacción, obstrucción» de justicia y «atentado a la soberanía nacional». Frente a ello, le impusieron al expresidente usar una tobillera electrónica y le prohibieron acceder a sus redes sociales, así como acercarse a embajadas, hablar con diplomáticos extranjeros o comunicarse con su hijo Eduardo y con otros investigados sobre el mismo caso.
Además, ante lo antedicho en los primeros párrafos, el alto tribunal señaló en una nota que ambos, padre e hijo actuaron «dolosa y conscientemente de forma ilícita» con el objetivo de «intentar someter el funcionamiento del Supremo al juicio de otro Estado extranjero». A su vez el juez Alexandre de Moraes, instructor del caso, respaldó los indicios de la Policía Federal e informó que las conductas de ambos caracterizan «claros, expresos actos ejecutorios y flagrantes confesiones de la comisión de actos delictivos» que han persistido a lo largo del tiempo.
De igual manera, estas declaraciones y medidas se contemplaron debido a la presión de Trump, al pedir que se detenga el juicio contra su aliado, a quien considera víctima de «una caza de brujas». Previamente el presidente de EE.UU. había anunciado la semana pasada un arancel adicional del 50 % a las importaciones brasileñas y, entre los motivos, citó en primer lugar la «persecución» que, a su juicio, sufre Bolsonaro.