Mineros informales mantienen bloqueadas carreteras en Arequipa, Cusco, Ica y La Libertad, afectando a miles de pasajeros y paralizando el transporte de carga. La Cámara de Comercio exige acción urgente del Gobierno.
La protesta minera ha recrudecido. En Arequipa, los mineros artesanales retomaron esta mañana el bloqueo de la carretera Panamericana Sur en el kilómetro 782, a la altura del puente Ocoña, tras una breve tregua de solo dos horas. Nuevamente, largas filas de vehículos —de hasta quince kilómetros— se extienden en ambos sentidos, dejando varados a buses interprovinciales y camiones de carga.
Mientras tanto, en Nasca (Ica), el tránsito en el kilómetro 447 de la misma vía fue restablecido luego de un diálogo entre la Policía Nacional y representantes de Fenamarpe y Confemín. Desde las ocho de la mañana se permite el paso en ambas direcciones, bajo supervisión de un fiscal para evitar nuevos bloqueos.
No obstante, la situación en el sur y otras regiones sigue siendo crítica. Además de los tramos ya mencionados, la Sutran reporta interrupciones en la carretera Longitudinal de la Costa Sur (kilómetros 443 en Nasca y 619 en Chala), así como en la vía Mara–Velille, en Capacmarca y Chamaca, provincia de Chumbivilcas, Cusco. También se reportan bloqueos en La Libertad: en Quiruvilca, tanto en la carretera Longitudinal de la Sierra Norte como en la vía Trujillo–Agallpampa.
El impacto en Arequipa es particularmente grave: el 80% de los grifos ya no cuenta con gas licuado de petróleo (GLP), según reportes preliminares, lo que podría provocar un alza inmediata en los costos de transporte y servicios básicos si la situación persiste.
Ante este escenario, la Cámara de Comercio de Lima (CCL) emitió un pronunciamiento de rechazo a los bloqueos y exhortó al Gobierno a “restituir de manera inmediata el orden público y el principio de autoridad”, advirtiendo que la paralización de vías estratégicas afecta no solo a la economía formal, sino a la vida cotidiana de millones de peruanos.