El polémico exfiscal supremo vuelve al Ministerio Público con respaldo de la JNJ y apunta contra la restitución de Patricia Benavides.
El fiscal supremo Tomás Gálvez reapareció este jueves en la sede del Ministerio Público, en el Cercado de Lima, tras ser rehabilitado en el cargo por la Junta Nacional de Justicia. Su retorno marca un nuevo episodio en la crisis institucional que sacude a la Fiscalía.
Gálvez, que llegó temprano a la avenida Abancay, aseguró que se reincorpora “sin expectativas” y que evaluará la situación de su despacho. Sobre la fiscal de la Nación, Delia Espinoza, dijo que no tiene mayor interés personal en un encuentro: “Si me atiende, conversaremos funcionalmente y eso es todo”.
Pero sus declaraciones no quedaron ahí. Gálvez cuestionó frontalmente la resolución que ordena la reincorporación de Patricia Benavides como fiscal de la Nación. “Siempre he dicho que la resolución que mandaba reincorporarla en ese cargo es inejecutable”, afirmó. No obstante, reconoció que Benavides sí podría regresar como fiscal suprema titular.
“Hay vacantes. Tengo entendido que hay siete, aún hay espacios en los que puede reincorporarse”, señaló, deslizando que su retorno podría ser administrado sin conflictos si se maneja fuera del ámbito del despacho principal.
El regreso de Gálvez se da en medio del fuego cruzado por el control del Ministerio Público, tras la decisión de la JNJ de revertir varias destituciones realizadas por la anterior conformación. La pugna entre Espinoza y Benavides, así como el reingreso de figuras controvertidas como Gálvez, refuerzan el clima de inestabilidad en una institución clave para la justicia del país.