Las empresas buscan personas que no solo sepan manejar tecnología, sino que sepan conectar con otros.
Vivimos en un mundo cada vez más automatizado, donde la inteligencia artificial y la tecnología están transformando la manera en que trabajamos. Pero, en medio de esta revolución digital, hay algo que las máquinas no pueden reemplazar: nuestras habilidades humanas, manifestó Mariella Soto, Consultora Asociada de LHH DBM Perú.
Precisó que hoy en día, la tecnología optimiza procesos, reduce costos y aumenta la eficiencia. Sin embargo, la verdadera ventaja competitiva de las empresas no radica solo en la tecnología que utilizan, sino en las personas que la manejan.
“Los estudios más recientes lo confirman: las empresas están buscando algo más que conocimientos técnicos. Buscan profesionales con habilidades humanas fuertes, aquellas que permiten construir relaciones, resolver problemas complejos y adaptarse al cambio con resiliencia”, expresó.
La especialista señala que las habilidades que generan valor son:
Pensamiento crítico y resolución de problemas: No se trata solo de analizar datos, sino de interpretar información y tomar decisiones estratégicas.
Comunicación efectiva: Saber expresar ideas con claridad y persuadir es esencial en un entorno de negocios cada vez más interconectado.
Colaboración y trabajo en equipo: En un mundo donde los equipos son cada vez más diversos y remotos, la capacidad de trabajar bien con otros es indispensable.
Liderazgo y toma de decisiones: No es necesario tener un cargo de gerente para liderar. Quienes pueden influir, motivar y guiar a otros se convierten en piezas clave en cualquier organización.
Inteligencia emocional: La capacidad de gestionar emociones propias y entender las de los demás es un diferenciador claro en un mundo de alta presión y cambio constante.
Aprendizaje continuo y adaptabilidad: La velocidad con la que evoluciona el mercado hace que la capacidad de aprender y reinventarse sea fundamental para la empleabilidad a largo plazo.
¿Cómo desarrollar estas habilidades?
Autoconocimiento: Identifica en qué áreas puedes mejorar y trabaja en ellas.
Práctica constante: Al igual que cualquier otra habilidad, las habilidades humanas se fortalecen con el tiempo y la experiencia.
Feedback y mentoría: Busca retroalimentación de colegas, líderes y mentores. Aprende de quienes ya han desarrollado estas habilidades.
Formación y lectura: Hay cursos, libros y recursos que pueden ayudarte a fortalecer tu inteligencia emocional, tu comunicación y tu liderazgo.
“Las empresas buscan personas que no solo sepan manejar tecnología, sino que sepan conectar con otros, liderar cambios y aportar valor más allá de las máquinas”, precisó.
Recomendó que si estamos en búsqueda de nuevas oportunidades laborales o queremos fortalecer nuestro liderazgo, debemos invertir en nuestras habilidades humanas, porque no sólo mejorará nuestra empleabilidad, sino que nos convertiremos en el tipo de profesional que las empresas buscan y valoran.
“El futuro es tecnológico, pero hoy más que nunca, el verdadero diferencial está en lo humano”, subrayó.