Un terremoto de magnitud 7,7 en Birmania causa al menos 144 muertos y desata una crisis en la región, extendiéndose a China y Tailandia.
El 28 de marzo, Birmania fue sacudida por un devastador terremoto de magnitud 7,7 que dejó al menos 144 muertos y más de 700 heridos. El epicentro se localizó cerca de la ciudad de Sagaing, a 16 kilómetros de distancia, y el sismo ocurrió a 10 km de profundidad, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Este desastre natural no solo afectó a Birmania, sino que también tuvo repercusiones en los países vecinos, China y Tailandia. En Bangkok, el colapso de un rascacielos en construcción dejó atrapados a más de 40 obreros. La región sigue siendo golpeada por réplicas del terremoto, incluida una de magnitud 6,4 que aumentó el pánico y los daños.
En Myanmar, las autoridades han declarado el estado de emergencia en seis regiones, mientras continúan las labores de rescate y los esfuerzos para socorrer a las víctimas. Testigos de la tragedia informaron que los edificios colapsaron y las paredes se agrietaron, mientras los residentes trataban desesperadamente de ponerse en contacto con sus seres queridos. La cifra de víctimas podría seguir aumentando a medida que las operaciones de rescate avanzan.