Jordi Díaz, Director General y decano de EADA Business School, explicó los puntos que deben revisar los líderes para adaptarse al cambio, aprovechar mejor el tiempo y maximizar las capacidades de sus equipos.
En un entorno laboral en constante transformación, la capacidad de aprender y desarrollar nuevas habilidades o de revisar las creencias y prácticas ganadoras habituales es fundamental para responder a ciertos desafíos institucionales. Durante la conferencia magistral El Liderazgo Adaptativo, el profesor doctor Jordi Díaz, Director General y decano de EADA Business School, de Barcelona, España y miembro de la Junta Internacional de Asesores de Centrum PUCP, explicó que la capacidad de aprender, cuestionar las prácticas establecidas y tomar decisiones en entornos inciertos es fundamental para responder a estos cambios. Las organizaciones triunfadoras serán aquellas cuyos líderes tengan la flexibilidad de adaptar sus estilos de liderazgo para salir avantes en situaciones de alta complejidad y competitividad.
¿Qué pueden hacer los líderes para adaptarse a un escenario cambiante y de alta competitividad? Díaz planteó las siguientes recomendaciones:
- Identificar qué tareas deben dejar de hacerse. Antes de sumar nuevas herramientas o iniciativas, los líderes deben revisar qué actividades ya no aportan suficiente valor, cuáles pueden automatizarse y qué tareas necesitan supervisión humana. Para ello, propone hacerse tres preguntas: ¿qué dejaré de hacer?, ¿qué delegaré a la IA? y ¿qué haré con el tiempo que libere? Indicó que “La inteligencia artificial va a matar tareas, no puestos de trabajo.”, señaló, al destacar la importancia de identificar qué actividades pueden delegarse a la tecnología y cuáles requieren criterio humano.
- Dejar de concentrar todas las decisiones. Un equipo debe poder avanzar sin depender constantemente de su jefe o de la Alta Dirección. Esto implica distribuir responsabilidades, dar autonomía a los colaboradores y comprobar si pueden resolver problemas y mantener el trabajo en marcha cuando el líder no está presente.
- Reservar tiempo para anticipar el futuro. Indicó que no toda la agenda debe dedicarse a resolver urgencias. Díaz propone reservar el 20% del tiempo para pensar en los desafíos que enfrentará la organización, identificar cambios en el entorno y preparar respuestas antes de que los problemas se vuelvan inmediatos.
- Aprender a desaprender. Las prácticas que llevaron al éxito en el pasado o en el presente no necesariamente funcionarán en el futuro. Por eso, los líderes deben cuestionar sus propias convicciones, prácticas y creencias revisar sus formas de trabajar y mantener una disposición constante a aprender, incluso cuando tienen una larga trayectoria profesional. Mantener una actitud de revisar sus propias certezas es muy importante, sobre todo para triunfar en entornos muy competitivos.
- Priorizar el aprendizaje y no solo los resultados rápidos. Díaz advirtió sobre el «boom del entregable»: producir informes y documentos cada vez más rápido, incluso con ayuda de la IA, sin que eso garantice una mejor comprensión del problema. Indicó que esa cultura puede resultar perjudicial a la organización. El reto es aprovechar la tecnología sin perder el análisis crítico ni el aprendizaje que permite tomar mejores decisiones.
Jordi Díaz concluyó que adaptarse no significa incorporar todos los cambios posibles, sino reconocer cuáles son necesarios y tener la capacidad de modificar el rumbo y el estilo de liderazgo cuando las circunstancias lo exigen. “El futuro no lo liderará quien más respuestas tenga, sino quien tenga más capacidad de aprender y se muestre más humilde en medio de la realidad.”, dijo en la conferencia magistral “El Liderazgo Adaptativo» organizado por Centrum PUCP y que se llevó a cabo en el auditorio de la escuela de negocios, a la cual asistieron ejecutivos, alumni, profesores, colaboradores y alumnos.