La presidenta Keiko Fujimori destacó la puesta en marcha de obras de electrificación que conectarán localidades de la región con el Sistema Eléctrico Interconectado Nacional. Los proyectos demandan una inversión conjunta superior a S/143 millones.
La puesta en marcha de nuevas obras de electrificación en Madre de Dios representa un avance para ampliar el acceso a un suministro energético más confiable en localidades rurales y fronterizas. La presidenta de la República, Keiko Fujimori, afirmó que esta infraestructura permitirá impulsar el desarrollo económico y mejorar las condiciones de vida de miles de familias.
Según informó la Agencia Peruana de Noticias Andina el 19 de octubre de 2026, las intervenciones beneficiarán a más de 152.000 habitantes mediante su incorporación al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN).
La principal obra comprende una línea de transmisión de 138 kilovoltios, de aproximadamente 160 kilómetros, la construcción de la nueva Subestación Iberia y la ampliación de la Subestación Puerto Maldonado. El proyecto cuenta con una inversión de S/136 millones y beneficiará directamente a unos 122.000 habitantes de Nueva Pacarán, Alerta, San Lorenzo, La Merced, La Abeja, Iberia, Arca Pacahuara e Iñapari.
Durante la actividad, la mandataria resaltó que disponer de energía más estable puede favorecer la conservación de alimentos, la protección de insumos comerciales y el desarrollo de actividades productivas, especialmente en la agricultura.
El segundo proyecto contempla la renovación de las redes de distribución eléctrica de media tensión correspondientes al alimentador PM-08. Con una inversión cercana a S/7,4 millones, permitirá mejorar el suministro para aproximadamente 30.000 habitantes de nueve localidades de los distritos de Las Piedras y Tahuamanu.
La renovación incluye 58,74 kilómetros de líneas eléctricas y equipamiento destinado a responder al aumento de la demanda y reducir problemas de saturación y fallas.
Ambas intervenciones buscan fortalecer la infraestructura energética regional. El reto será asegurar que la mejora del suministro se traduzca en mayores oportunidades productivas, mejores servicios y condiciones favorables para el crecimiento de las comunidades beneficiadas.