La diplomática, con más de 25 años de trayectoria en el servicio público, fue propuesta ante el Senado mexicano para asumir la representación en Lima, como parte del proceso de normalización de los vínculos bilaterales.
El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, propuso a Lydia Antonio de la Garza como embajadora extraordinaria y plenipotenciaria ante el Perú, en un nuevo paso hacia la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países, restablecidas el pasado 7 de agosto, luego de varios meses de ruptura.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que el nombramiento fue enviado al Senado mexicano para su ratificación, procedimiento necesario para concretar la designación. La propuesta busca avanzar en la recuperación de la representación diplomática y fortalecer los canales de diálogo entre Lima y Ciudad de México.
Antonio de la Garza es integrante del Servicio Exterior Mexicano y actualmente se desempeña como directora ejecutiva “B” del Instituto de Mexicanas y Mexicanos en el Exterior, organismo dependiente de la Cancillería. Es licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad Iberoamericana y cuenta con una maestría en Estudios Diplomáticos por el Instituto Matías Romero.
De acuerdo con la SRE, acumula más de 25 años de experiencia en el servicio público, con funciones vinculadas a la promoción de los intereses mexicanos y la protección de los derechos de sus ciudadanos en el extranjero. También ocupó cargos en la Secretaría de Economía, donde supervisó acuerdos comerciales con más de 50 países y participó en las negociaciones institucionales para la entrada en vigor del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
Un nuevo capítulo en la relación bilateral
México y Perú anunciaron el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas el 7 de agosto de 2026, tras una crisis que se agravó por el asilo otorgado por el Gobierno mexicano a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez.
La reanudación de los vínculos abrió el camino para retomar el diálogo oficial y avanzar en la reapertura de embajadas. En este contexto, la designación de Antonio de la Garza representa un paso institucional para reconstruir la relación bilateral y promover la cooperación entre ambas naciones.
La Cancillería mexicana reiteró su disposición a fortalecer los vínculos con el Perú en beneficio de ambos pueblos y de la integración latinoamericana.