Una llamada inesperada, un pedido urgente de dinero o ciertas inconsistencias en un video pueden ayudar a reconocer un posible engaño con IA.
Una llamada con la voz de un familiar, un audio de WhatsApp o incluso una videollamada ya no necesariamente garantizan que estamos hablando con quien creemos. Hasta mediados de 2026, el Perú registró 7,431 denuncias por suplantación de identidad, el segundo delito informático más denunciado en el país, según información del Ministerio Público. A este escenario se suma el uso de inteligencia artificial para imitar voces y rostros y hacer más convincentes determinados engaños.
“Los llamados deepfakes son imágenes, videos o audios manipulados o generados mediante inteligencia artificial para imitar a una persona. Aunque la tecnología ha mejorado considerablemente, existen señales y, sobre todo, comportamientos que pueden ayudar a identificar un posible engaño antes de entregar información o realizar un pago”, explica Víctor Gutiérrez, especialista en seguridad digital de Intecnia Corp, Country Partner de Bitdefender en Perú.
Por ello, es importante prestar atención a cómo se produce la comunicación. Estas cinco recomendaciones pueden ayudar a reconocer un intento de fraude:
- Desconfía de la urgencia. Un supuesto familiar que necesita dinero inmediatamente o alguien que pide mantener la situación en secreto deberían encender las alertas. La presión busca evitar que la víctima tenga tiempo para comprobar si la historia es verdadera.
- No confíes únicamente en la voz o el rostro. En los videos pueden aparecer movimientos poco naturales, problemas de sincronización, iluminación extraña o alteraciones en el cabello, dientes y accesorios. En los audios pueden percibirse cambios de entonación o pausas inusuales. Sin embargo, la ausencia de estos errores tampoco garantiza que el contenido sea auténtico.
- Corta la comunicación y verifica por otro canal. Si alguien conocido solicita dinero o información confidencial, no continúes la operación. Llama directamente a la persona o comunícate con alguien cercano que pueda confirmar la situación. También se puede acordar una palabra o pregunta privada para utilizar ante una supuesta emergencia.
- No entregar claves ni códigos de seguridad. Una voz conocida no es suficiente para compartir contraseñas, códigos de autenticación o información bancaria. También se debe evitar ingresar a enlaces enviados durante una comunicación sospechosa.
- Busca el origen antes de compartir. Si se trata de un video de una figura pública, empresa o institución haciendo una declaración inesperada, se debe revisar si el contenido aparece también en sus canales oficiales o en fuentes confiables.
“Frente a los deepfakes, la mejor señal de alerta ya no siempre estará en una imagen mal hecha. Si una comunicación inesperada pide dinero, información personal o actuar con urgencia, verificar antes de responder se convierte en la principal medida de protección”, finaliza Gutiérrez.