Comprender la estructura básica de un contrato de seguros permite aprovechar al máximo sus coberturas, evitar contratiempos en momentos críticos y ayuda a proteger tu economía frente a determinados imprevistos.
Al contratar un seguro, conocer el alcance de la cobertura es tan importante como evaluar su precio. Revisar la póliza permite identificar qué protege, cuáles son sus límites, en qué casos aplica y qué hacer ante un siniestro.
Para facilitar esta lectura, Diego Rosell, gerente Comercial de Negocios Masivos de Protecta Security, explica cinco elementos que todo asegurado debería revisar antes de contratar o renovar una póliza.
“Una póliza no tiene por qué ser un documento complejo. Al revisarla, lo importante es identificar primero qué está cubierto, cuáles son los límites de la cobertura, cuánto cuesta el seguro, durante cuánto tiempo está vigente y qué condiciones deben cumplirse para solicitar la cobertura”, señala Rosell.
Cinco aspectos que tienes que tomar en cuenta en la póliza
- Revisa quién está protegido y por cuánto tiempo: Identifica quién es el contratante, el asegurado y, cuando corresponda, el beneficiario. También verifica las fechas de inicio y fin de la cobertura. Esta información puede estar en el certificado de seguros, condiciones particulares u otro documento entregado al contratar.
- Revisar qué cubre el seguro y si existen límites: Las coberturas indican los riesgos o eventos protegidos, mientras que la suma asegurada establece el monto máximo correspondiente a cada cobertura. También revisa, cuando corresponda, las coberturas adicionales.
- Revisa en qué momento no te cubre: Las exclusiones indican las situaciones en las que el seguro no brinda cobertura. Además, determinadas condiciones o requisitos pueden ser necesarios para acceder a los beneficios del seguro.
- Tener claro cuánto pagas y si existe algún gasto a tu cargo: La prima es el importe que se paga por el seguro. Revisa cuánto se pagará, la forma y frecuencia de pago y si existe algún gasto adicional. Dependiendo del producto, puede existir un deducible, que representa el importe o porcentaje del pago que corresponde asumir al asegurado según lo establecido en el contrato.
- Averiguar qué tienes que hacer si ocurre algo: Identifica los canales de atención, los plazos de comunicación y los documentos que podrían ser solicitados para realizar el procedimiento correspondiente.
“Una póliza debe entenderse como una guía sobre la protección que una persona ha contratado. Dedicar unos minutos a revisar sus principales condiciones permite conocer mejor sus beneficios, sus límites y las acciones que corresponde realizar cuando sea necesario utilizarla”, agrega Rosell.
Por ello, antes de contratar o renovar un seguro, es recomendable revisar la documentación entregada y consultar cualquier término o condición que genere dudas. De esta manera, el asegurado podrá tomar decisiones con mayor información y tener claridad sobre qué ha contratado, qué está cubierto y qué debe hacer cuando necesite utilizar su seguro.