Ethel Caterham, residente en Surrey, Reino Unido, celebró su cumpleaños número 117 rodeada de familiares y amigos. La mujer más anciana del planeta compartió los hábitos que, según ella, le han permitido alcanzar esta edad récord: evitar discusiones, escuchar a los demás y hacer lo que le gusta.
La británica Ethel Caterham, nacida el 21 de agosto de 1909 en Hampshire, Inglaterra, alcanzó este viernes los 117 años de vida, convirtiéndose en la persona más longeva del mundo. Su historia es un testimonio de resiliencia y adaptación: a los 18 años viajó a la India para trabajar como niñera, más tarde fundó una guardería en Hong Kong y, ya en Inglaterra, se casó con Norman Caterham, oficial del Ejército británico, con quien tuvo dos hijas.
Entre sus hitos personales destaca haber aprendido a conducir a los 67 años y mantener esa práctica hasta los 97. Además, sobrevivió a la Covid-19 en 2020, cuando tenía 110 años, lo que reforzó su fama de mujer fuerte y perseverante.
La celebración de sus 117 años se realizó en la residencia Hallmark Lakeview Care Home, en Lightwater, Surrey, donde recibió felicitaciones de todo el mundo, incluido el rey Carlos III, a quien conoció en persona en 2025. Caterham ha sido testigo de seis monarcas británicos, 11 papas y 24 primeros ministros, convirtiéndose en un símbolo viviente de la historia contemporánea.
Durante la ceremonia, reveló sus tres secretos para una vida larga:
- Evitar discusiones: “Nunca discuto con nadie”.
- Escuchar a los demás: “Escucho lo que dicen y luego hago lo que quiero”.
- Hacer lo que le gusta: Mantener independencia y disfrutar de la vida con moderación.
Con su sencillez y vitalidad, Ethel Caterham inspira al mundo, demostrando que la longevidad no solo depende de la genética, sino también de una filosofía de vida basada en la calma, la independencia y la alegría.