El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego acelera medidas de prevención ante el riesgo climático, con intervenciones en ríos, infraestructura hídrica, seguros y financiamiento para productores. El reto será ejecutar las acciones antes de que las lluvias intensifiquen sus efectos.
El sector agrario peruano enfrenta un nuevo escenario de riesgo ante la presencia de condiciones asociadas al fenómeno El Niño. Para el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), la prioridad inmediata es reducir la exposición de productores y cultivos antes de que las eventuales lluvias y crecidas de ríos generen mayores pérdidas.
El nuevo ministro del sector, Marco Vinelli, anunció a fines de julio un plan de mitigación que contempla identificar puntos críticos de desborde y culminar intervenciones antes de diciembre. Entre las acciones previstas figuran la descolmatación de ríos vulnerables, el reforzamiento de riberas mediante enrocados y la construcción de reservorios y diques para regular los caudales.
El enfoque revela un cambio importante: el problema no se limita a responder cuando ocurre una emergencia, sino a intentar ganar tiempo frente a ella. Sin embargo, el principal riesgo es precisamente la capacidad de ejecutar las obras con rapidez, especialmente en zonas donde la infraestructura hídrica presenta rezagos.
El segundo frente es financiero. Durante el primer semestre de 2026, el Midagri reportó más de S/516 millones colocados mediante el Fondo Agroperú. Además, el Seguro Agrícola SAC registró S/44 millones en indemnizaciones para productores afectados por eventos climáticos.
La protección económica será clave si El Niño termina afectando rendimientos, cosechas o infraestructura productiva. Un agricultor que pierde su campaña no solo enfrenta una caída inmediata de ingresos: también puede quedar sin capacidad para financiar la siguiente si no dispone de seguro o crédito.
Los reportes agroclimáticos del Senamhi ya advertían riesgos diferenciados para cultivos como arroz y arándano debido a condiciones cálidas y cambios en las precipitaciones asociados al Niño Costero.