Elegir mejor el surtido, conocer la rotación de los productos y evaluar las promociones son algunas decisiones que pueden ayudar a los pequeños comercios a fortalecer la sostenibilidad de una bodega.
En una bodega, contar con más productos no necesariamente significa vender más. La clave está en identificar qué busca el cliente, priorizar la exhibición de productos con mayor salida y tomar decisiones que permitan aprovechar mejor el espacio, y tomar decisiones que protejan la rentabilidad de su negocio.
Así lo señala Jorge Vigil, director de Ventas Corporativas de Nestlé Perú, quien, en el marco del Día del Bodeguero y considerando la amplia presencia de estos negocios en el país, comparte cinco claves para mejorar la gestión de una bodega y potenciar sus oportunidades de venta:
- Elegir mejor qué productos ofrecer: Intentar ofrecer de todo puede terminar ocupando espacio y capital. Por ello, es recomendable conocer las preferencias de los clientes y concentrar el surtido en aquellos productos que responden mejor a sus necesidades y tienen mayor demanda.
- Ajustar el inventario según la rotación: Revisar periódicamente las ventas permite identificar qué productos necesitan una reposición más frecuente y cuáles tienen menor movimiento. Esto ayuda a mantener una disponibilidad adecuada, evitar quiebres de stock y tomar acciones para impulsar la salida de los productos con menor movimiento.
- Pensar en ocasiones de consumo: Es recomendable identificar para qué situaciones suelen comprar los clientes y organizar la oferta en función de ellas. Por ejemplo, si una persona busca productos para el desayuno, se pueden ofrecer alternativas que suelen consumirse juntas, como café, leche o huevos. Esto facilita la compra y permite que el cliente lleve más de un producto.
- Elegir las promociones que realmente benefician al negocio: Al momento de comprar mercadería, los proveedores pueden ofrecer distintos beneficios, como descuentos o productos adicionales. Una promoción puede parecer conveniente, pero si el producto tarda demasiado en venderse, puede inmovilizar espacio y dinero que podrían destinarse a productos con mayor salida.
- Mirar la ganancia, no solo el precio: El precio de compra y el precio de venta no son los únicos factores que deberían considerarse. También es importante conocer cuánto aporta realmente cada producto al negocio. Comparar el margen que deja cada venta puede ayudar al bodeguero a decidir qué productos mantener, cuáles reponer con mayor frecuencia y cuáles tienen un menor aporte.
“Gestionar bien una bodega no significa tener más productos, sino tomar mejores decisiones. Contar con el surtido adecuado, mantenerlo disponible y visible, conocer a los clientes y cuidar la rentabilidad de cada venta puede marcar una diferencia en el crecimiento del negocio”, señala Jorge Vigil, director de Ventas Corporativas de Nestlé Perú.